Cuando se creía que el Instituto Nacional Electoral no volvería a chapotear en corrupción como en los tiempos de Lorenzo Córdova, algunas acciones y decisiones de su sustituta, Guadalupe Taddei, pusieron en duda la probidad y transparencia con que se maneja el presupuesto de 15 mil millones de pesos de la institución, en vías de duplicarse para 2027. Las denuncias generaron reacciones: 1) la Auditoría Superior de la Federación (ASF) empezó una investigación; 2) la presidenta Sheinbaum alentó el proceso de la ASF y dijo que “la autoridad moral viene de la honestidad. No queremos corrupción en la Cuarta Transformación de la vida pública de México” y 3) la titular del INE en primera instancia…