
Varsovia. El presidente de Polonia, Karol Nawrocki, se reunió ayer con los partidos de la mayoría centrista y de la oposición nacionalista en busca de una salida a la crisis política e institucional que escaló antier con la intervención de la policía en el Tribunal Constitucional de ese país para controlar a los manifestantes que protestaban contra la decisión de la autoproclamada presidenta de la corte, Anna Korwin-Piotrowska –afín al primer ministro Donald Tusk–, que suspendió unilateralmente durante un mes al presidente del tribunal, Bogdan Swieczkowski.